Desde el 17 de Octubre ya está disponible la 23ª Edición del Diccionario de la Real Academia Española y, con él, una de las palabras más bonitas e inspiradoras: serendipia.

Con independencia del significado que formalmente se le otorgue,  serendipia es una palabra “mágica” que nos transporta a un mundo de predestinación donde acontecen cosas maravillosas tan inesperadas como deseadas en algún lugar oculto dentro de nosotros.

Serendipia para los científicos es, por ejemplo, el descubrimiento de la penicilina -un regalo en un descuido de Fleming-, o el hallazgo de la Viagra al buscar solución a una angina de pecho, o el descubrimiento de América… Pero cada vez más gente identifica en su día a día la serendipia como esa casualidad favorable que se manifiesta a veces al conocer a un amor, un amigo, encontrar un trabajo… Una situación que parece “caída del cielo”, como si el universo te señalase con su dedo.

Definición de la RAE:

(Adaptación del inglés serendipity, y este de Serendip, hoy Sri Lanka, por alusión a la fábula oriental The Three Princes of Serendip ‘Los tres príncipes de serendip’). f. Hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual. El descubrimiento de la penicilina fue una serendipia.

De algún modo, equivale al concepto chiripa, el cual hay quien dice que toma su origen en serendipia, pero no existen pruebas concluyentes de ello.

Asimismo, también incluye las palabras serendipidad, como sinónimo de serendipia, y serendípico/a, perteneciente relativo a la serendipia.

serendipia RAE twitterOrigen

Serendip era el nombre que recibía antiguamente la isla de Ceilán, actual Sri Lanka. En etimología sánscrita, Seren es Ceilán y dip es isla.

En 1754, Horacio Walpole, para calificar un tipo de suerte inmerecida o resultado diferente al buscado, empleó el término serendipity, inspirándose en la obra persa The Three Princes of Serendip (versión inglesa del Peregrinaggio di tre giovani figliuoli del re di Serendippo publicado por Michele Tramezzino en Venice en 1557) donde los príncipes encuentran o averiguan cosas que no buscan.

El concepto de serendipia se extendió entre los coleccionistas de arte y, desde 1930, a los círculos científicos ingleses hasta convertirse en una palabra prestigiosa dentro del campo. Pero, sin duda, lo que convirtió a este término en una palabra usada y querida por el público en general, fue la película norteamericana de 2001 Serendipity, protagonizada por John Cusack y Kate Beckinsale.

Crítica y construcción

El 8 de noviembre de 2012, el vocablo serendip fue sometido por los académicos en un pleno abierto al púbico en el Oratorio de San Felipe Neri, Cádiz.

Antes de la definición actual, se propuso la siguiente:
1.- Descubrimiento afortunado que se produce inesperadamente de manera accidental o casual.
2.- En la actividad investigadora, facultad de descubrir inesperadamente algo distinto a lo que se buscaba y de percatarse de su importancia.

Uno de los argumentos que han llevado al cambio de significado de esta propuesta es que no se trata realmente de un descubrimiento afortunado, sino de una sagacidad accidental. Sería así, por deducción y no casualidad, como los príncipes de Serendip llegaban en realidad a sus averiguaciones. Del mismo modo que no se trataría de una facultad, sino del hecho de descubrirlo accidentalmente.

Con la inclusión de esta palabra, la lengua española se pone al mismo nivel que el uso de los hablantes y que otros grandes diccionarios como el de Oxford inglés, el Petit Robert francés o el Zingarelli italiano.