Hay pingüinos que tienen muchas agallas. Algunos más que nosotros.
Esta es la historia de Polo, un pingüino del Polo Sur que no soportaba el frío y soñaba con pasar el resto de sus días en una playa paradisiaca.

No sabía cómo lo lograría, ni los detalles del viaje. Improvisaría sobre la marcha. Solo sabía que lo deseaba tanto que nada le frenaría.

Este divertidísimo corto pertenece a una escena de la película de Disney Los tres caballeros, de 1944.