Sé una jirafa, sal de tu hipopotamismo. En un mundo que mira más a lo material que a lo esencial, el físico y la apariencia ganan en demasiadas ocasiones la partida a la complementariedad y la pureza. Las relaciones se dirigen a un fracaso anunciado en el que parecen ser los protagonistas los últimos en enterarse.

Mira bien el vídeo y piénsalo despacio. ¿Eres hipopótamo o jirafa?