Tenemos mucho que aprender de los niños y mucho que desaprender de nosotros.
Hace falta más de lo que parece para actuar con generosidad. El egoísmo es más aprendido de lo que pensamos.
Dar a los demás, entregarse, es una de las mayores fuentes de felicidad del ser humano, pero es necesario quitarse algunos prejuicios y creencias que nos hacen pensar que ‘más es mejor’ en lugar de ‘juntos mejor’.