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Autor: Pablo Arribas

Yo quiero un amor vintage

“Me imagino en un futuro a la gente hablando del amor como se habla ahora de las cosas con hombreras. “¿Te acordás cuando todavía se usaba el amor? ¡Qué horror! Yo lo usé un par de años, no quiero ni ver fotos de esa época.” Todo pasa tan rápido que ni nos damos cuenta. El amor tarde o temprano también pasará de moda. Lamentablemente… siempre me gustó lo vintage.” 

Como si de una carta a Los Reyes se tratara, pedimos un amor que nos cuide, nos mime, sea bueno, nos proteja…. ¡Ah, y que tenga detalles! Y cuando esa persona aparece en nuestra vida, paradójicamente, no la valoramos porque nos cuida demasiado, nos mima demasiado, nos protege demasiado, es demasiado buena y tiene demasiados detalles. Demasiado para ser real. 

Y es en este punto, en el que tras hacer una larga lista de cualidades y virtudes maravillosas de esa persona, acabamos por pronunciar el famoso ‘… pero te quiero como amigo’. El primo hermano del ‘No eres tú, soy yo’ a veces me lleva a pensar que, en el fondo, parece que nos gusta lo complicado y difícil (y los raritos, los bordes, los malotes, los aparentemente especiales y un largo etc), porque pareciera que así merece más la pena. ¿Qué hay de malo en la sencillez de una persona que nos cuida el corazón con ese cariño? ¿Qué es lo que falla? – Sigue leyendo –

Invéntate la vida

El éxito está en el movimiento y en la osadía. Muévete. No pares de hacerlo.
Invéntate el camino. Invéntate a ti mismo, pero no pares.
Nuestro mundo, nuestras reglas.

ENRIC OCHOA-PRIETO

En un estudio sobre creatividad y pensamiento divergente, un reconocido profesor propuso a los voluntarios que escribieran en un papel todos los usos que se les ocurrieran para un clip. Mientras que la mayoría se rebañaba la cabeza para escribir más de diez o quince, a alguien se le ocurrió preguntar: “¿El clip podría estar hecho de goma y medir 60 metros? ¿Tiene que ser un clip tal y como lo conocemos?”.

Y nuestra vida, ¿tiene que ser tal y como la conocemos?

Cuando estudias la carrera de Periodismo, como es mi caso, una de las primeras lecciones que te enseñan para redactar una noticia con propiedad es La reglas de las 5 W. Según esta norma, para que un artículo esté completo, debe incluir Who, What, Where, When y Why (además de How). Casi todas estas preguntas pueden responderse con relativa facilidad. Sin embargo, hay una que resulta más complicada y que distingue a los buenos de los malos periodistas: el porqué.

En un mundo que circula a toda velocidad, es necesario hacer una pausa para preguntarnos si estamos corriendo porque corren los demás o porque verdaderamente nos dirigimos a algún sitio. El porqué es nuestra pregunta. ¿Hacemos las cosas porque siempre se han hecho así o las hacemos porque realmente creemos en ellas? ¿Actuamos movidos por la inercia de los acontecimientos o por el sentir de nuestro propio corazón? – Sigue leyendo –

El mundo es de quien se la juega

No nos engañemos, el mundo no es ni de los más ricos, ni de los más guapos, ni de los más inteligentes. El mundo es de aquel que pasa a la acción, del que la saca a bailar y del que hace la llamada. De aquel que no se encoge ante el primer “no”, de quien se niega a vivir de prestado lo que por derecho le pertenece y de quien se ama lo suficiente como para poner sus sueños por encima de su ego. Digámoslo de una vez: El mundo es de quien se la juega.

“Al igual que tú” – que escribíamos un día –, he visto a personas de talentos envidiables dejar tras su muerte fallecer sus ilusiones. Personas que teniendo mucho han conseguido poco y personas que con poco han logrado muncho. He visto a personas de extraordinaria belleza esperar a ser elegidas en lo alto de su torre y a personas de – digamos – dudoso atractivo dejar a un lado la carcasa y asaltar un corazón. Por todo ello, he llegado a una conclusión: el mundo no es de quien más tiene o más anhela, sino de aquel que es capaz de quererse sin medida, apartar de un golpe lo superfluo y lanzarse sin reserva tras aquello que desea. – Sigue leyendo –

Este no es mi viaje, es el tuyo

¿Cómo soltar aquello en lo que pusimos tanto?
¿Cómo replegar el corazón cuando fue tan expansivo?
Joan Garriga

Según un cuento Sufí, el Mulla Nasrudín, agotado y sediento tras un largo viaje, llegó a un mercado de la India. Al pasear entre sus puestos, quedó fascinado al ver en uno de ellos unos frutos rojos que parecían ser muy frescos y jugosos. Tan bueno era su aspecto que decidió comprar varios kilos. Sin más tiempo que perder, buscó una sombra donde empezar a devorarlos. Nada más dio el primer bocado, el Mulla comenzó a sudar y a ponerse colorado. Casi echaba fuego por la boca y, a pesar de ello, Nasrudín no dejaba de comerlos. Al verle en ese estado, un transeúnte no puedo evitar preguntarle:

– Pero, ¿qué haces comiendo tantos pimientos picantes con este calor tan terrible?
– No estoy comiendo pimientos – respondió Nasrudín –, me estoy comiendo mi inversión.

El sentido de seguir comiendo pimientos picantes cuando por dentro estás muriendo es el mismo sentido que el de seguir al lado de una persona con quien hace tiempo no eres feliz: ninguno. – Sigue leyendo –

Libro de El universo de lo sencillo

¡Buenas noticias! Tras unos meses de intenso trabajo, el libro de El universo de lo sencillo ya está listo para su lanzamiento. ¿Cuándo? El 12 de mayo.

En primer lugar, quiero daros las gracias de corazón, pues la oportunidad de publicar con el mayor grupo editorial del mundo parte de vosotros. Cada artículo que habéis compartido de la web, cada comentario y cada mensaje de apoyo a lo largo de estos meses ha ido sumando hasta hacer posible esta gran ilusión.

Si os gustan los contenidos que hasta ahora habéis podido ver publicados, sin duda, El universo de lo sencillo será vuestro libro. Bajo el subtítulo de 50 reflexiones para crecer y amar como valientes encontraréis 50 capítulos escritos con el estilo de los publicados en la web. – Sigue leyendo –

Nos vemos en abril

Queridos amigos,

Es momento de tomarnos un descanso. Tras un año 2015 realmente apasionante y repleto de grandes recompensas, llega la hora de cargar las pilas.

Gracias a todos vosotros, El universo de lo sencillo se ha convertido en una página referente en el ámbito del desarrollo personal. Todo un sueño inimaginable al comenzar este curso y solo hecho posible con vuestro cariño, apuesta y colaboración.

Pero esto no queda aquí. Hay que seguir.

Por este motivo, quiero pediros un pequeño ‘descanso’ de tres meses. Una pausa que no va a ser exactamente una pausa, o no al menos para mí. Como sabéis, una de las increíbles consecuencias de todo vuestro apoyo ha sido la firma con Penguin Random House (mayor grupo editorial del mundo) para escribir dos libros. El primero será el libro de El universo de lo sencillo, el cual verá la luz en mayo. Para ello, necesito algo de tiempo y foco para terminar de crear un libro que creo que será mágico. El libro que os merecéis.

Desde el comienzo de este proyecto he tenido claro que uno de los pilares básicos e irrenunciables era la apuesta por la calidad por encima de la cantidad (y las visitas). Por respeto a este principio (y por extensión a vosotros), considero que lo más acertado es hacer una pausa que me permita en 2016 ofreceros un libro y posteriores artículos en la web a la altura de vuestros gustos.

Si 2015 ha sido un sueño, se avecina un 2016 lleno de ilusión y auténticos retos. Cuento con vosotros para seguir creciendo juntos a la vuelta de esta pausa.

Hasta entonces, os deseo unas un inicio de año lleno de propósitos de crecimiento.

No dejéis nunca de apostar por vuestros sueños.

Nos vemos en abril.

Atentamente,

Pablo Arribas.

Empatía: el hilo invisible que une dos corazones

La forma más básica de conectar con otra persona es escucharla. Simplemente escucharla. Quizá lo más importante que podemos dar a otra persona en la vida sea nuestra atención. Y especialmente, si la damos desde el corazón. Cuando las personas hablan, no es necesario que hagamos nada, simplemente recibirlas.

(Rachel N. R.)

De entre todas las formas de conexión entre las personas, la empatía es, sin lugar a dudas, una de las más especiales. Existen muchas definiciones de empatía, sin embargo, no es necesario buscar en la letra ‘E’ del diccionario para conocer el significado real de este concepto. Todos en algún momento de nuestra vida hemos sentido esa caricia en el corazón. Y ese momento, deja huella en nuestra memoria emocional para siempre.

Es frecuente hablar de empatía con la misma facilidad con la que se dice un ‘Te entiendo’. Sin embargo, la empatía no es un ‘te entiendo’ vacío de comprensión, ni tampoco significa dar consejos o explicar ‘qué haría yo en tu lugar’. La empatía no entiende de añadir frases hechas, sino de hacer que sobren las palabras. Supone acariciar el corazón del otro, acompañarle en su sentimiento y mirar más allá de lo que persona nos dice. Porque empatía no es ponerse en el lugar del otro, sino a su lado. Es un hilo invisible que une dos corazones a través de la comprensión, la escucha y la aceptación incondicional. – Sigue leyendo –

Lo que quieres o nada

Y sé feliz. Pero no por alguien. Tampoco por algo. Quizás con alguien.
Nada de eso; sé feliz porque, al fin y al cabo, es lo que mereces.
Loreto Sesma

No trates de encontrarlo en una discoteca. Tampoco en el trabajo o entre los amigos de tus amigos. Olvídate de Tinder, Meetic, Badoo o Match. Y, por supuesto, deja de esperar a que “se aclare” tu ex. El amor de tu vida no está en ninguno de esos sitios ni en ninguna de esas personas. El amor de tu vida eres tú.

Deberíamos nacer con un contrato que nos recordara que somos merecedores de lo mejor, y que cualquier decisión importante que tomemos, si va en contra de nuestro crecimiento, es indigna de nosotros. Todos merecemos que nos quieran y que nos traten con respeto, aunque siempre habrá quien no lo haga. Sobre eso, poco podemos hacer. Ahora bien, hay algo en lo que nadie podrá nunca interferir: nuestra elección de quién y qué nos rodeamos. Para quien quiere compartir viaje, hacerlo con una persona buena, valiente y que nos ame tal cual somos no es solo un regalo que disfrutar si te toca, ni tampoco es solo un derecho, es una obligación con uno mismo. – Sigue leyendo –

Educar desde el corazón

La gente normalmente olvida lo que dices y olvida lo que haces,
pero jamás olvida cómo le haces sentir.
Maya Angelou.

A la educación de hoy en día no le faltan más horas de matemáticas, ni de lengua, ni de geografía. A la educación de hoy  lo que le falta es alma. “La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza – decía Howard G. Hendricks – , sino de corazón a corazón”. Sin una orientación a la pasión, cualquier vocación educativa queda profundamente incompleta.

El crecimiento personal (y social) no es un lujo o un extra para algunas personas, es una necesidad fundamental del ser humano. Decía Wayne Dyer que la única diferencia entre una flor que está viva de una que está muerta es que la viva es la que está creciendo. Todo lo que no crece, de una u otra manera, muere. Por eso, quien te enseña a crecer, te enseña a vivir.

Caminar hacia un nuevo paradigma educativo necesita de unas nuevas directrices. El buen maestro ya no es (solo) aquel que enseña, es aquel que inspira y despierta en el alumno las ganas de crecer. Por eso, un maestro no es solamente aquel que imparte formación desde las aulas, sino toda aquella persona que, ya sea desde una película, una canción, un blog o el medio que sea, logra dibujar un escenario de tal belleza e ilusión que es capaz de producir un cambio a través de la acción. – Sigue leyendo –

El manifiesto de los valientes

1.- Tiene miedo.
Un valiente no es un súper hombre, es un valiente. Por eso, teme como todos, tiembla como todos y llora como todos. La diferencia con los cobardes está en que cuando teme, no se refugia bajo una manta, sino que sale de la cama y busca auxilio en la acción. Un valiente no cree en amilanarse como receta que conduzca a ningún lado, él cree en crecer. No necesita hacerlo todo bien o desenvolverse a la perfección en cualquier situación, porque cree en el aprendizaje y porque sabe que cualquier miedo se hace pequeñito cuando tú te haces grande.

2.- No necesita la aprobación de los demás.
A la gente le gusta opinar, juzgar y proyectar su vida y experiencias en ti. Esto ha ocurrido siempre y siempre ocurrirá. Habrá muchos que llamen fantasía o locura a lo que para ti es pasión, porque las mentes pequeñas creen que sus límites son los tuyos, que el camino que ellos tomaron fue el mejor y que lo demás es desviarse. Un valiente aprende a no dar más valor a lo que otros piensan que a lo que él cree, y aunque esto conlleva grandes momentos de soledad, si hay un lema que guía su destino es que los sueños no se negocian. – Sigue leyendo –

Yo aquí he venido a vivir

La felicidad no consiste en llenar nuestra
vida de años, sino los años de vida.
Jesús Sánchez Martos

Cuentan que cuando un antropólogo del Gobierno colonial belga llegó al Congo a principios del siglo XX y se encontró con una tribu de pigmeos, al ver en ellos unas personitas tan menudas, desnudas y alegres, les preguntó si se sentían hombres felices. Los pigmeos no supieron responder. La palabra felicidad no estaba en su vocabulario. No la necesitaban.

Pretender un consenso alrededor de la palabra felicidad es un imposible. Cada uno tiene su definición y ningún diccionario parece abarcarla. – Sigue leyendo –

Amor de ‘andar por casa’

Tú y yo podríamos ser cualquiera,
Pero qué suerte tenemos de ser tú y yo.
Sara Búho

Existen muchas formas de nombrar al amor, sin embargo, lo que de verdad acerca a dos personas que se quieren, son los pasos que dan hacia adelante con autenticidad, mirándose a los ojos. Un amor sencillo, despeinado y auténtico: un amor de andar por casa.

Un amor al que uno regresa cada día como quien vuelve a su hogar, donde sentirse cómodo no signifique acomodarse. Porque un amor de andar por casa te invita a ponerte las zapatillas pero también a remangarte como aquel que tiene delante de sí mismo el reto más bonito de su vida. El más grande. – Sigue leyendo –

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